NUEVAS REGLAS LABORALES ANTE LA EMERGENCIA SANITARIA (IV)

Como es notorio, las formas más o menos tradicionales de trabajar y producir están viéndose severamente afectadas. Tanto por la emergencia sanitaria como por la crisis económica que es su compañera de ruta.

Sucede en todo el mundo. Pero con características, intensidades y respuestas distintas en cada país.

1. LOS SALARIOS DE LOS TRABAJADORES REGISTRADOS.

Resumiremos a continuación la situación de las remuneraciones de los trabajadores registrados y en relación de dependencia.

Mientras dure el periodo de aislamiento obligatorio,

1.- Los teletrabajadores registrados conservan su derecho al salario normal y habitual.

2.- El resto de las trabajadoras y trabajadores registrados que no pueden concurrir a sus tareas (debido a su aislamiento obligatorio) ni teletrabajan, también percibirán íntegros sus salarios a finales de este mes. En este caso hay dos circunstancias:

  • El empleador sigue obligado a pagar los salarios, pese a no recibir la contraprestación de sus empleados y empleadas; y
  • El empleador está exento de las cargas sociales no vinculadas con OOSS y PAMI.

2. INGRESO FAMILIAR DE EMERGENCIA (IFE)[1].

Los desempleados (sin subsidio), así como las trabajadoras y trabajadores en negro, autónomos monotributistas (categorías A y B) y quienes trabajen en casas particulares, recibirán en el mes de abril y por única vez (aunque prorrogable) la cantidad de diez mil pesos (10.000$)[2].

El Decreto respectivo caracteriza esta prestación como una ayuda no contributiva que integra el sistema de la Seguridad Social.

Destacar que este beneficio es compatible con la percepción de la Ayuda Universal por Hijo o embarazo y PROGRESAR.  

3. SERVICIOS ESENCIALES – PERSONAL ESENCIAL.

1.- Primeros trazos de un nuevo regimen laboral de excepción

Como venimos reseñando en Informes anteriores el Gobierno resolvió identificar los bienes y servicios esenciales cuya producción y suministro deben mantenerse pese al aislamiento y pese a las restricciones de circulación ya impuestas[3].

Por tanto, las excepciones y modulaciones sobre las reglas laborales habituales se autorizan exclusivamente para la producción de bienes y servicios esenciales. No alcanzan a las relaciones de trabajo del resto de las actividades económicas.

2.- Listado de servicios esenciales[4]

Se considera esencial los siguientes trabajos:

1. Personal de Salud, Fuerzas de seguridad, Fuerzas Armadas, actividad migratoria, servicio meteorológico nacional, bomberos y control de tráfico aéreo.

2. Autoridades superiores de los gobiernos nacional, provinciales, municipales y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires Trabajadores y trabajadoras del sector público nacional, provincial, municipal y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, convocados para garantizar actividades esenciales requeridas por las respectivas autoridades.

3. Personal de los servicios de justicia de turno, conforme establezcan las autoridades competentes.

4. Personal diplomático y consular extranjero acreditado ante el gobierno argentino, en el marco de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas y la Convención de Viena de 1963 sobre Relaciones Consulares y al personal de los organismos internacionales acreditados ante el gobierno argentino, de la Cruz Roja y Cascos Blancos.

5. Personas que deban asistir a otras con discapacidad; familiares que necesiten asistencia; a personas mayores; a niños, a niñas y a adolescentes.

6. Personas que deban atender una situación de fuerza mayor.

7. Personas afectadas a la realización de servicios funerarios, entierros y cremaciones. En tal marco, no se autorizan actividades que signifiquen reunión de personas.

8. Personas afectadas a la atención de comedores escolares, comunitarios y merenderos.

9. Personal que se desempeña en los servicios de comunicación audiovisuales, radiales y gráficos.

10. Personal afectado a obra pública.

11. Supermercados mayoristas y minoristas y comercios minoristas de proximidad. Farmacias. Ferreterías. Veterinarias. Provisión de garrafas.

12. Industrias de alimentación, su cadena productiva e insumos; de higiene personal y limpieza; de equipamiento médico, medicamentos, vacunas y otros insumos sanitarios.

13. Actividades vinculadas con la producción, distribución y comercialización agropecuaria y de pesca.

14. Actividades de telecomunicaciones, internet fija y móvil y servicios digitales.

15. Actividades impostergables vinculadas con el comercio exterior.

16. Recolección, transporte y tratamiento de residuos sólidos urbanos, peligrosos y patogénicos.

17. Mantenimiento de los servicios básicos (agua, electricidad, gas, comunicaciones, etc.) y atención de emergencias.

18. Transporte público de pasajeros, transporte de mercaderías, petróleo, combustibles y GLP.

19. Reparto a domicilio de alimentos, medicamentos, productos de higiene, de limpieza y otros insumos de necesidad.

20. Servicios de lavandería.

21. Servicios postales y de distribución de paquetería.

22. Servicios esenciales de vigilancia, limpieza y guardia.

23. Guardias mínimas que aseguren la operación y mantenimiento de Yacimientos de Petróleo y Gas, plantas de tratamiento y/o refinación de Petróleo y gas, transporte y distribución de energía eléctrica, combustibles líquidos, petróleo y gas, estaciones expendedoras de combustibles y generadores de energía eléctrica.

24. S.E. Casa de Moneda, servicios de cajeros automáticos, transporte de caudales y todas aquellas actividades que el BANCO CENTRAL DE LA REPÚBLICA ARGENTINA disponga imprescindibles para garantizar el funcionamiento del sistema de pagos.

25. Trabajadores y trabajadoras de edificios, con o sin goce de vivienda, que no se encuentren incluidos en los artículos 1 y 2 de la Resolución MTEYSS 207/2020[5].

3.- ¿Cuáles son los efectos laborales del «carácter esencial»?

  • Los trabajadores de los servicios esenciales están sujetos a las obligaciones emergentes de su contrato de trabajo y, por tanto, exceptuados del asilamiento obligatorio. Están obligados también a realizar horas extras en caso de necesidad.
  • Las empresas productoras de bienes o servicios esenciales han de mantener la producción, pudiendo reorganizar la jornada de trabajo (vale decir, los horarios y la distribución del tiempo dedicado a la producción) sin superar los topes absolutos. El carácter esencial de la actividad faculta también al empleador a incorporar trabajadores con contrato eventual, mientras dure el período de aislamiento obligatorio.

4. LA SEGURIDAD SOCIAL.

Lentamente el endeble sistema argentino de Seguridad Social va siendo afectado por la emergencia.

Por lo pronto este impacto está limitado a:

1.- La rebaja de contribuciones patronales que benefician a las remuneraciones que se pagan a los trabajadores obligatoriamente aislados, a los nuevos contratados eventuales y las que corresponden a horas extras en actividades esenciales; y

2.- La ampliación de los beneficios del seguro de desempleo

Hay que apuntar también que las medidas del gobierno han resguardado, razonablemente, los aportes y contribuciones a las Obas Sociales Sindicales y al PAMI.

Falta por ver qué medida tomará el Estado respecto del Regimen de Riesgos del Trabajo (por ejemplo, cómo y quién cubrirá a los trabajadores de servicios esenciales que contraigan el virus). Y qué responsabilidades definirá en cabeza de las Obras Sociales Sindicales (y las compañías de medicina prepaga) respecto del coronavirus (¿ampliará o precisará el Programa Médico Obligatorio?).

5. HUECOS EN EL ROMPECABEZAS SALARIAL.

Hasta aquí, el Gobierno ha repartido el costo salarial de la crisis preservando las remuneraciones habituales de los trabajadores registrados. Y acaba de abrir una ventanilla transitoria para compensar a quienes se mueven en la economía (total o parcialmente) informal y precaria.

El mayor costo recae, hasta aquí, sobre los empleadores formales. Otros costos relativamente menores son soportados por el Estado y por la Seguridad Social.

Pensando en Salta se impone la siguiente pregunta: ¿Podrán los empleadores de los 110.000 trabajadores privados registrados que hay en nuestra provincia pagar estos salarios si la crisis y el aislamiento se prolongan?

Existen, al menos, cuatro vías:

1) “Dejar hacer, dejar pasar” (en cuyo caso el empleo y la producción local se acercarán al colapso);

2) Arbitrar ayudas como las que se acaban de anunciar en Córdoba (https://prensa.cba.gov.ar/informacion-general/lineas-de-creditos-mipymes-con-aval-provincial/) y en España (Ingreso Vital Mínimo Ciudadano);

3) Afectar parcialmente los salarios (es lo que hizo Brasil), o

4) Activar el Programa de Reconversión Productiva (REPRO, Ley 27.264/16, Resolución MTEYSS 25/2018).

La solución que finalmente se adopte debería, en nuestra opinión, tener al Bienestar General (Constitución Nacional) como objetivo (preservando los equilibrios que hacen posible el empleo, los salarios y la producción); difícil, pero no imposible.

En Salta, a 25 de marzo de 2020. #mequedoencasa


[1] Decreto 310/2020 de 23/03/2020.

[2] Siempre que cumplan con los siguientes requisitos:

a) Ser argentina/o nativa/o o naturalizada/o y residente con una residencia legal en el país no inferior a DOS (2) años;

b) Tener entre 18 y 65 años;

c) No percibir la o el solicitante o algún miembro de su grupo familiar, si lo hubiera, ingresos por: i. Trabajo en relación de dependencia registrado en el sector público o privado. ii. Monotributistas de categoría “C” o superiores y régimen de autónomos. iii. Prestación por desempleo. iv. Jubilaciones, pensiones o retiros de carácter contributivo o no contributivo, sean nacionales, provinciales, municipales o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

v. Planes sociales, salario social complementario, Hacemos Futuro, Potenciar Trabajo u otros programas sociales nacionales, provinciales o municipales, a excepción de los ingresos provenientes de la Asignación Universal por Hijo o Embarazo o PROGRESAR.

[3] La condición de esencial se define en función de los bienes o servicios que produce la empresa, no del puesto o función de cada trabajador.

[4] Decreto de Necesidad y Urgencia 297/2020, artículo 6.

[5] MTEYSS – Resolución 233/2020 de 22 de marzo de 2020.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *